POV: Amaia. Los párpados me pesan y aunque quiero abrir los ojos, no puedo hacerlo. Muevo mi cabeza de un lado a otro cuando algunas voces llegan a mí y siento la necesidad de pedir ayuda; aunque no tengo clara la razón. No alcanzo a escuchar lo que dicen y cuando trato de hablar, llamar la atención de quien sea que se mantiene cerca, mi lengua se enreda y solo se oye un gimoteo extraño. Las voces se detienen. Mis latidos se aceleran cuando la oscuridad y el silencio repentino me abruman. Trato de moverme, de hacer algo más que sacudir la cabeza sin parar, pero mis extremidades no me responden. Mi respiración se vuelve superficial y mi pecho empieza a doler, un ardor que me quema desde dentro. Quiero gritar, creo que lo hago, pero tampoco me escucho. «¿Por qué demonios no puedo escu

