POV: Andrea. Camino con paso lento pensando en el cumpleaños tan extraño que he tenido. Lleno, primero, de besos ardientes y orgasmos intensos; luego, de depresión autoimpuesta mientras veía películas de drama peculiar. Ahora, toda una mezcla de sentimientos encontrados me embarga. Entre las confesiones de Christian y lo que eso me provoca, no creo que pueda decirse que estoy bien. Soy la confusión personificada y andante. Por un lado, quiero correr lejos de Chris, de sus problemas de seguridad y de sus miedos. Por el otro, quiero quedarme y ver si en verdad, vale la pena arriesgarme y darle una oportunidad. Revivo sus palabras y sus expresiones, tan confusas y a la vez sorprendentes. Pero si algo debo poner a su favor, es que decidió hablar, desahogarse; aunque no existan garantías de

