En las buenas y en las malas, ¿recuerdas? Siento como Angeles se levanta de la cama y entra al baño, enciendo la luz y voy hacia ella, abro la puerta, la miro sentada en el piso, acaba de vomitar —Nena, ¿estás bien?, deberíamos ir al doctor – digo angustiado —Estoy bien – dice sin mirarme, me acerco y ella se aleja —No quiero que me veas así – dice sollozando, me acerco más y me pongo de cuclillas frente a ella —Nena, soy tu esposo, en las buenas y en las malas, ¿recuerdas? – digo y le doy un tierno beso en la frente. Volvemos a la cama, Angeles no pasó bien la noche, estuvo muy inquieta, creo que deberíamos ir a doctor, pero es muy necia, si sigue así tendré que llevarla a la fuerza. —Aquí está el presupuesto de la próxima colección – dice Roberto entrando a mi oficina —Sí, m