Amigos pervertidos Estoy en mí oficina frete a mí computadora, tengo mucho trabajo pendiente. —Buenos días mi estimado presidente – dice Roberto con alegría entrando a mi oficina, se perfectamente que cuando esta así de contento es porque tiene una nueva conquista en puerta — ¿Qué te pasa? – pregunto con suspicacia —Nada – dice con una sonrisa burlona —Te conozco, estas saliendo con alguna de tus amantes ¿verdad? – digo con aprensión —Te equivocas, no es una de mis amantes, es una nueva de mis amantes – dice con una amplia sonrisa, solo le ruedo los ojos —Hermano esa mujer es una fiera, y tiene un cuerpo, es ardiente y salvaje en la cama – dice con fascinación —Roberto si Laura se entera que le pones el cuerno con la que se te atraviese, te va a mandar al garete por promiscuo