POV Francisco La llevo por Madrid como prometí. A mis lugares. Al Prado, donde no puedo evitar sacar al nerd que llevo dentro. Le hablo de arte, de luz, de historias escondidas en los cuadros… y me doy cuenta de que me escucha de verdad. No por educación. Por interés. Como si cada palabra mía tuviera peso. Eso… eso me desarma. Después la llevo a un sitio pequeño, oculto, uno de esos lugares que no aparecen en guías. Prueba el tinto de verano y su reacción vale todo. Yo no miro el vaso: la miro a ella. Como si quisiera guardar ese instante en algún lugar donde el tiempo no lo toque. Seguimos caminando hasta mi edificio favorito. El que me hizo decidir, a los doce años, que quería construir lugares que hicieran sentir algo. Se lo cuento sin pensar. No suelo contar eso. Con Emilia… las cos

