[ASLI] 22 de enero, 2020 Despertar y encontrarme con una nota sobre la almohada siempre consigue arrancarme una sonrisa. Todavía tengo el cabello desordenado y los ojos medio cerrados cuando la tomo entre mis dedos. El papel está doblado con ese cuidado casi exagerado que Benicio siempre pone en los pequeños detalles. La despliego lentamente. “Reina, espero que tengas un día increíble. Te echaré de menos como un loco, aunque solo sean setenta y dos horas lejos de ti. Te amo. Cuídate mucho.” No puedo evitar sonreír otra vez. Benicio tiene esa manera tan natural de recordarme que soy importante para él incluso cuando no está. Su presencia siempre parece quedarse flotando en la casa: en el olor de su colonia que aún se mezcla con las sábanas, en la taza de café que dejó anoche en la co

