Daryl Siento su hermoso cuerpo desnudo estrechado junto al mío, mientras me pierdo en el olor a manzanas que desprenden sus castaños cabellos. Me besa dulcemente, la acaricio con cariño, solo su cuerpo me da paz, solo con ella puedo luchar. —Te amo – dice cerca de mi boca, con la yema de mis dedos acaricio sus hermosos labios y la beso haciéndole saber sin palabras que mi alma le pertenece para siempre. Con mis manos busco su cuerpo, pero no lo siento, abro los ojos, y miro mi alrededor, estoy solo en nuestra habitación. Salgo de la cama y camino hacia el baño, pero tampoco está, bajo a la sala y miro a Delia en la isla de la cocina, al mirarme sonríe, pero sigo sin mirar a Alexa. —La señora salió – dice Delia leyendo mis pensamientos, ¿dónde diablos fue?, tal vez me dejó, la angusti