Luc Estos días habían sido como un regreso al pasado, solo vivía para trabajar. Una vez que el sueño diurno me soltaba, solo despertaba para atender el bar y luego volver a dormir, no había nada emocionante, nada que me llenase, que en verdad me importará. O si, si lo había. No podía sacar de mi cabeza a Brisa, odiaba la idea de que ella, aunque lo fingiera, este por casarse. Ya no solo era la sed y la obsesión que sentía hacia su sangre, había comprobado que ella me importaba en realidad, como mujer, como amante y que me juzguen si no había pensado en convertirla en mi jodida compañera en esta vida. Sin embargo, no podía ser tan egoísta de arrebatarle su vitalidad. Si alguien me hubiera preguntado si quería convertirme en esto que soy hoy, definitivamente me negaría. ¿Quién querría

