Si Matilde Cienfuegos había planeado junto con Leo algo para poder zafarse de los Del Moral, era evidente que lo haría para poder quitarle a su madre Al Paraíso y sacarla de ahí. No había duda, ella no sólo le había hecho la vida imposible si no a su padre también, así que le daría una cucharada de su propia medicina. Tomó el testamento de su padre y lo leyó de principio a fin encontrando algún tipo de cláusula que le pudiera ayudar. El testamento era claro, Raulito era el heredero de Al Paraíso cuando cumpliera la mayoría de edad y en caso de que Leo lo encontrara primero él llevaría el manejo de la hacienda y se la daría cuando el niño cumpliera los dieciocho años. En caso de que Leo o Raulito jamás reclamaran la hacienda, se dividiría en partes y se la daría a cada uno de los socios c