NOCHE DE BODAS

787 Palabras

Nunca fui un hombre de rituales. Siempre pensé que el amor verdadero no necesita escenarios ni fórmulas heredadas para existir. Y, sin embargo, cuando cruzo el umbral de nuestra suite con Valentina en brazos, algo dentro de mí se acomoda, como si este gesto antiguo sellara una verdad nueva. Ella me rodea el cuello con los brazos, confiada, entregada, y en ese simple acto hay más promesas que en cualquier voto. La miro. Podría hacerlo eternamente. Su vestido, su piel, su mirada encendida… todo en ella me recuerda que hoy no solo nos elegimos, sino que nos pertenecemos. —Señora Mancini —murmuro, dejando que el sonido de su nuevo apellido se quede entre nosotros—, bienvenida a nuestra primera noche como esposos. La bajo con cuidado, despacio, como si incluso el suelo mereciera respeto al r

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR