Madrid, 2016 Franco Franco - ¡Perdón por no haber sido capaz de amarte! (abrazándola al salir del juzgado de familia tras haber firmado el divorcio) Sofía – Fue mi culpa por querer intentarlo sabiendo la verdad (intentando contener las lágrimas) Franco - ¿De verdad no quieres contarles a todos lo que sucedió en realidad? No quiero que la gente hable ni que piensen mal de ti… Sofía – Es preferible eso y no que tengas problemas. No te conviene ahora mismo que en el Estudio se enteren de todo… (Mirando a un costado, cuando se subía al coche) ¡Estás en un gran momento y te lo mereces por todo tu esfuerzo! Franco – Gracias por pensar en mí, también en este momento… (Apoyándome en el coche e intentando mirarla a los ojos) Sofía – Adiós… (Sonriendo falsamente, mientras cerraba la puerta)