Sin embargo, me quedo completamente inerte sobre mi lugar al ver por el rabillo del ojo que papá se encontraba afuera, en el jardín, hablando cara a cara con Cassian. Es extraño, ¿qué diablos hace conversando con él a solas a estas horas? Aunque no tardé en deducir que yo era el tema central de la conversación, estaba más que segura de que le estaba exigiendo que se aleje de mí. Eso hubiera sido fantástico para mí antes de conocerlo más a profundidad; en cambio, ahora ya había aceptado que me gustaba de verdad, que quería saber más de él y conocer cada faceta oculta de su misteriosa personalidad. —Ahora mismo sería de mucha utilidad tener los sentidos de un lobo o un vampiro —musito para mí misma, frustrada por no poder oír desde la distancia lo que discutían con tanta intensidad—. ¿Qué h

