Con una lentitud medida avanzo hasta la silla donde ha tomado asiento y que minutos antes ocupaba Drew. Alistair mira alrededor sin cambiar su expresión inescrutable y sé que él mismo está midiendo el desastre que nos rodea. Finalmente, me siento en la silla frente a él. —Siento no poder ofrecer algo de beber a su alteza real, pero, como puedes ver, este lugar está yéndose a la mierda. —Espeto destilando sarcasmo. —Sé que te sientes enojada conmigo. Ahora mismo, no solo con él, sino también con la vida que me pone en esta situación de porquería. Suelto un bufido. —No me digas, Sherlock. ¿Cómo llegaste a esa deducción? Alistair se reclina en la silla. —He estado investigando mientras venía hacia aquí —dice en cambio, obviando mi actitud y expresión de hostilidad que no quiero intenta

