CAPÍTULO 85

1956 Palabras

No entra de inmediato. Se queda en el umbral, ladeando la cabeza con una calma irritante, mirando hacia el pasillo por donde se ha ido Alistair. Su perfil es perfecto, frío, desprovisto de cualquier emoción que no sea calculada. Se asegura de que él esté lo suficientemente lejos, de que no haya testigos para la escena que está a punto de interpretar. Es una hiena asegurándose de que el león se ha ido antes de acercarse a la carcasa. Finalmente, entra en la habitación. Cierra la puerta tras de sí con una suavidad siniestra, un clic metálico que suena como el cerrojo de una celda. Viste un conjunto de pantalón y chaqueta que resalta su figura esbelta, y su cabello rubio está impecable, ni un mechón fuera de lugar. Pero lo que más me hiere, lo que me quema la sangre, es su expresión. Entra

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR