El silencio era mi único aliado, no reaccioné al escuchar el nombre Sallow en labios de Bruno. No permití que mi rostro se tensara ni un ápice. Solo caminé lentamente hacia la salida trasera, como si mi papel ya hubiera terminado, pero por dentro, algo se había activado, quizás un mapa mental de una maquinaria olvidada. La certeza de que cada segundo siguiente debía servir para una sola cosa: Descubrir lo que Michael estaba preparando. Ya no bastaba con infiltrar la red, debia saber lo que Michael planeaba hacer y pronto. De vuelta en el apartamento, no encendí las luces. Fui directamente al archivo que llevaba semanas alimentando: cada nombre, cada transacción, cada reunión asociada a Michael, pero esta vez busqué otra cosa. Patrones. Omisiones. Momentos en que Michael había desapareci

