Punto de vista de Xavier Todavía me ardía el rechazo. Como si sus palabras me hubieran atravesado sin piedad. Cecilia me apartó—¡a mí! Su compañero. Como si fuera un mal error que no quería ni mirar. ¿Por qué la Diosa Luna mete a los licántropos en este drama si los humanos ni se enteran de lo que es eso? El vínculo de pareja parecía un ancla para mí, mientras ella andaba como si nada. Mi lobo no paraba de moverse debajo de la piel, ansioso, exigiendo marcarla como mía, hacerle entender a quién pertenecía. Pero en vez de rendirse, ella me mostró los dientes. Y luego se fue corriendo. Nadie se larga de mi lado así como así. Apreté el volante hasta oír que el cuero crujía, la mandíbula tan tensa que dolía. ¿De verdad pensaba que podía escaparse, esconderse entre la ciudad, c

