Narrado por Cecilia Solté un suspiro resignado y volví a tomar la hamburguesa. Harper estaba completamente hechizada por el Alfa Alfa Sebastian. Y cómo culparla... ¿quién puede resistirse a esa mirada intensa y esa voz de novela prometiéndote tocino extra en la hamburguesa? Era brujería, literal. Al salir del diner abierto 24/7, Harper me sostenía hasta que Xavier se metió entre nosotras a empujones, sacándola de un lado para ponerse él. "¿Puedes dejar de hacer esto?" le solté con rabia, zafándome de su agarre. "No me digas que de verdad piensas irte con el Alfa Sebastian," masculló, la voz baja pero cargada. "Con quién me vaya no te incumbe," le espeté. "Firmamos los papeles del divorcio. Si eres tú el que no los entrega, problema tuyo, pero para mí esto ya se acabó

