Capítulo 65 Bárbara Siento su mirada penetrante. El hombre al que he amado por tanto tiempo ahora me tiene a su merced… y no de la mejor manera. No hay placer en esto, no hay besos ni caricias que aceleren mi corazón. El pánico me consume. Él sabe que hablé con la policía, que busqué a Alex. No sé cómo lo descubrió, pero lo maldito es que siempre lo sabe todo. Una vez me lo advirtió: “No me ocultes nada, de cualquier forma me enteraré, y no te gustará mi reacción”. Y aquí estoy… pagando por mis actos. Las cuerdas recorren mi cuerpo, impidiéndome moverme. El sudor me resbala por la piel, la desesperación me ahoga. Esa luz cegadora no me deja verlo, pero no es necesario: sé que está ahí, observándome, infundiendo miedo con su sola presencia. —Bárbara… —su voz retumba, grave, casi demo