Extrañamente no podría entender la felicidad de mi padre. Sentía que algo no andaba bien en todo lo que ocurrió, era demasiado bueno para ser verdad ¿Quien en su sano juicio podría invertir en una empresa que estaba literalmente a punto de caer? Y me alteraban las palabras de mi padre "Gracias a ti", solo conocía a una persona capaz de hacer semejante tontería pero ¿Por qué invertiría en la empresa de mi familia, con todo lo que le había dicho? Mi padre bebía copa tras copa, sin que se desvaneciera su sonrisa, mientras esperábamos a que mi madre bajara, para saber la grandiosa noticia. - ¡Edmund! —Pronuncio mi padre acercando su mano con la copa medio llena, al bien planchado uniforme de Edmund, quien se encuentra parado a su lado con una bandeja con una botella de whisky y un recipient