Entro a la gran casa de Matteo, el guardia me dejó pasar solamente porque tenía órdenes estrictas de hacerlo en cuanto llegara, toco la puerta y la horrorosa cara de su madre me recibe. -Vaya, te dignaste a venir. -No vengo contigo. -digo tajante. -Pues tendrás que escucharme aunque no quieras. ¿Qué es eso de que has roto el compromiso con Matteo? -Pues eso, he roto el compromiso. -digo obvia. -¿Te crees muy lista no Scarlett? Pues déjame decirte que no lo eres, tu familia se quedará en la calle. -dice amenazante. -Sí, pues no me interesa, prefiero vivir en la calle antes de casarme con el precoz de su hijo. Su cara es de total escándalo y ofensa. -¿Cómo te atreves? -Mire ya, déjese de estupideces, quiero ver a Matteo. -Pues él no está. -Pues busque la manera de localizarlo,

