LUCIA No tengo más remedio que invitar a Joshua a la casa, y después de unos quince minutos tratando de calmar a mi mamá, de los cuales pasé diez convenciéndola de que soltara la chancleta, y luego, pasamos otra media hora rogándole que se sentara en la sala de estar y escuchara lo que ellos tengan por decir. Finalmente conseguimos que se sentara y se quedara callada el tiempo suficiente para que comenzaran a contar su historia. Mi curiosidad se estaba apoderando de mí, quería desesperadamente saber dónde estaba mi padre todos estos años, con qué gente y haciendo qué, pero sobre todo, necesitaba saber cuál era el papel de Joshua en todo esto. ¿Por qué mi padre actuó como si lo conociera desde siempre y fueran amigos íntimos? ¿Por qué Joshua parecía que estaba escondiend

