Aprovecho esa milésima de segundo de vulnerabilidad suya para alejarme de un brinco, con el corazón galopando desbocado, cerrando la puerta de mi habitación de golpe y refugiándome en el interior. Con el pecho agitado, bostezando por el desgaste emocional y físico, me dejo caer pesadamente sobre la cama sin siquiera mirar los lujos del dormitorio. Empiezo a meditar y meditar mi situación, sin lograr comprender la locura en la que estoy atrapada: ¿Qué diablos pasará conmigo de ahora en adelante? Y todo era culpa de Cassian, por haberme sacado de mi casa de esa forma tan tiránica y arrastrarme aqui. Aunque admito, con un ardor punzante y traicionero en el pecho, que lo provoqué sin medir las consecuencias que conllevaría esa decisión. Supe que las cosas escalarían, pero jamás, ni en mis pe

