Lo que reconstruimos © Safe Creative Código 2210032145244 Fátima -Al día siguiente- ⎯Peleándote con la servidumbre no es la solución⎯ escucho la voz contundente de mi madre al otro lado del teléfono⎯ yo no te eduqué así Fátima. ⎯Lo sé… ⎯¿Entonces?, ¿por qué no la despides y ya?⎯ me habla en voz alta, y alejo la bocina de mi oído.⎯Sabes, iré a Ibiza y yo arreglaré ese lío. ⎯No madre, yo puedo dirigir mi propia casa. ⎯¡Entonces hazlo bien!, no puedo creer que aguantes esos desplantes y sobre todo que te hable como si ella fuese la señora de la casa, ¡tú eres! ⎯Lo sé madre, pero debo jugar mis cartas bien. ⎯¡Qué cartas! ¿Qué?, es una mujer grosera y que te falta al respeto. Si David te dio luz verde para que hicieras de esa casa tuya, ¡hazlo!, no sé que esperas. Me quedo en