Apenas abrí el video y comenzó a reproducirse, sentí cómo se me enterraba el aire en los pulmones con solo ver el primer cuadro. No era una amenaza directa por parte de la amante de Alexander, al menos no en el sentido clásico, pero no hacía falta. Con una simple imagen bastaba para revolverme las entrañas. Sabía que a Faye le faltaban un par de tornillos, pero nunca imaginé que llegaría tan lejos, tan retorcida, solo por conseguir lo que quiere. Y ni siquiera hacía falta que lo dijera: era obvio. Quería sacarme del camino. Quería borrar mi influencia sobre Alexander. Quería adueñarse completamente de él... y del Crescent Moon Manada. La escena era en el salón comunal del Crescent Moon Manada. Los Omegas estaban reunidos, en su mayoría mujeres, aunque también se veían a

