Capítulo 40 Marcus No lograba entender a Hillary. Lo había intentado, de verdad, pero cada vez que pensaba en su comportamiento respecto al segundo Roberts, sentía que me hervía la sangre. Ella misma había estado presente cuando Peter se comportó como un patán con mi hermana. Cada palabra hiriente, cada gesto egoísta, cada excusa barata que intentaba justificar su mal comportamiento, todo eso lo había visto. Entonces… ¿Por qué continuaba poniéndose de su lado? —Marcus… —me dijo una vez, con esa calma que siempre me desarmaba, pero que esta vez me irritó profundamente—, creo que estás exagerando. Peter no es tan terrible… Exagerando. Esa fue la palabra que me punzó el oído. ¿Exagerando? ¿Cómo podía ella, mi futura esposa, ponerse del lado de mi mayor enemigo? Estas discusiones tenían

