39

1479 Words

Yo había supuesto —quizás era la única— que tarde o temprano Peter y Gina se reconciliarían. No me lo decía en voz alta, pero en el fondo lo esperaba. Sin embargo, no sucedió. Gina no volvió con él. Y, mientras yo trataba de asimilarlo, Marcus estaba feliz como un niño en la mañana de navidad. Esa felicidad suya me hacía ruido, aunque decidí dejarlo pasar. No quería conflictos a tan poco de nuestra boda. Anhelaba paz, aunque fuese una paz fingida. Sin embargo, pronto apareció otra chispa de conflicto. Peter comenzó a frecuentar la casa de la abuela Anne. A mí me parecía lógico: él tenía derecho al fin y al cabo, al ser el padre del bebé de Gina. Pero a Kendall y a Marcus les sentaba como una patada en el estómago. Lo trataban como si fuera una peste, intentando correrlo cada vez que

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD