38

1948 Words

Al fin se quedaron solos y Peter le dijo algo al oído que la dejó desconcertada en el sitio. Él se fue y ella se quedó allí, mordiendo sus labios y viendo fijamente el sitio por donde el padre de su hijo se había marchado. Tenía que aprovechar antes que Víctor se acercara y no la dejara irse, por lo que luego de pedirle a Marcus un momento, me acerqué a mi pequeña cuñada, quien se sobresaltó un poco al verme. —Gina… ¿qué tal estás? Ella frunció el ceño, un poco aprensiva. ¿Pero por qué no habría de estarlo? Sonreí, porque sabía que su pedantería era bastante parecida a la de Peter, sobre todo porque lo hacía para ocultar su verdadero sentir. —Sé que Peter estaba hablando contigo, no debe ser nada fácil verlo luego de lo que pasó, así que no trates de hacerte la fuerte conmigo —puse

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD