Los pies me matan, me doy cuenta cuando me quito las zapatillas. ¿Tan tarde se nos ha hecho? Cuando termino de prepararme para dormir Seth ya está en la cama esperándome y luchando contra el sueño que tiene. Gateo hasta acurrucarme a su lado. —La noche no ha estado para nada mal —digo. Con mis uñas repaso las líneas de sus tatuajes que me vuelven loca. —No sabía que estarían allí. —Da igual. Eso no quita que no haya sido un buen día. Ha sido bastante productivo. Me aparta el pelo de la cara y lo sujeta para mirarme. Tengo que levantar un poco la barbilla para mirarle yo también. —¿Te hace ilusión que vayamos a ver pisos? —Sí —admito—. Aunque sea para entrar el mes que viene, cuando empiece el curso —remarco. —Pagaré la entrada de todo agosto, si vas a estar más cómoda viviendo all

