Por suerte para ambos, Matilda seguía durmiendo. Sin embargo, Mirenda vio a Jason y a Julia salir juntos de la casa. Se preguntó adónde irían y cómo pensaban llegar. Jason jamás pasaba más de dos minutos cerca de una mujer, sin importar el motivo. «Siempre mantiene una distancia mínima de 2 m con cualquier mujer. ¿Cómo puede caminar tan cerca de esta?», pensó mientras se dirigía a su habitación, bebiendo café. —¿Hola, hermana? La voz de James interrumpió sus pensamientos antes de que pudiera entrar. —Hola —respondió ella. —¿Jason ya se fue a trabajar? —Sí, con su amada esposa. Mirenda cerró la puerta de golpe antes de que James pudiera hacerle otra pregunta. «Vaya, parece que Jason va en serio con esa mujer. Echó a perder mis planes. Sería bueno averiguar si se

