[ADRIEN] Dos días después de descubrir la firma de Étienne, Italia queda atrás. La decisión de regresar a París no provoca una discusión entre Claire y yo. En realidad, apenas necesitamos hablarlo. Ambos sabemos demasiado bien lo que significa haber encontrado ese nombre en los registros del laboratorio. La llamada “luna de miel” que mi abuelo insistió en regalarnos se había convertido desde el principio en algo más ceremonial que deseado. Un gesto público, elegante, perfectamente diseñado para reforzar la imagen de un matrimonio que, al menos para el mundo exterior, debía parecer tan sólido como la empresa que representábamos. Italia era parte de esa escenografía. Pero ahora hay algo más importante que mantener una ilusión romántica en un hotel frente a un paisaje perfecto. Maison L

