[ADRIEN] La casa no cambia. Pero el aire dentro de ella sí. Desde el momento en que cerramos la puerta, el silencio deja de ser simplemente ausencia de ruido y se convierte en algo más denso, más consciente, como si cada espacio entendiera que lo que traemos con nosotros no puede quedarse en la superficie. Claire avanza unos pasos delante de mí, pero no se aleja. Es una distancia breve, apenas suficiente para que pueda mirarla sin tocarla todavía. Deja el bolso a un lado con un gesto que parece cotidiano, pero no lo es; sus manos se detienen un segundo más de lo necesario, como si necesitara ese instante para sostenerse antes de girarse. Cuando lo hace, ya no hay duda en sus ojos. No hay defensa. Hay… decisión. Me acerco despacio, no porque dude, sino porque quiero que cada paso te

