Sara El momento más emotivo de la velada de la cena con Marta y Álex fue sin dudas, cuando ambos llegaron a casa de Andrés, pues yo debía pedirles disculpas a ambos, pero sobre todo a Marta, a quien desde que explotó la bomba de las mentiras sobre la vida de Andrés, le había hablado apenas lo necesario del trabajo. Pero la quería muchísimo y sabía que realmente si ella había tomado la decisión de ocultarme la verdad era porque, al igual que Andrés, me conocían lo suficiente como para saber que no iba a hacerle caso alguno de haberlo sabido, pues soy una condenada caldera que exploto a la primera cuando me enfrento a estas cosas. Marta - ¡Ay mujer! No tienes que pedirme perdón… (abrazándome fuertemente) ¡Sabía que en algún momento se te iba a pasar! Ja ja ja Sara - ¡Me conoces demas

