[ANAHÍ] Al día siguiente Termino el vestido en el que me encuentro trabajando para la próxima colección y lo observo orgullosa de como me ha quedado y es que en realidad cada diseño que hago es como un hijo para mi y cuando quedan tal cual los he imaginado en mi cabeza, me siento mucho más feliz y orgullosa. Me quito el alfiletero de muñeca, lo dejo sobre la mesa y me dispongo a salir del taller para buscar a Deo e ir a almorzar, cuando alguien entra y allí esta Valentina. —Hola madrina, no sabía que habías venido a la empresa, ¿Cómo estas? — Le pregunto acercándome a ella para saludarla con un beso. —Hola hija, si me ha tocado venir a firmar unos documentos importantes y a una reunión— Me explica y su mirada se centra en el vestido —Guau, te quedo hermoso— Comenta haciéndome sonreír.

