[ANAHÍ] Escuchar a Deo decirle todas esas cosas tan hermosas acerca de lo que espera de nuestra relación ha sido demasiado emocionante. Me derretí de amor con cada palabra pronunciada, con cada sonrisa suya y como me hace sentir como una princesa al amarme así. Llegamos a la puerta de mi departamento en medio de una guerra de besos que dio comienzo en el ascensor, y de una manera muy torpe, consigo abrir la puerta para que entremos. Mi mano atina a empujar la puerta para que esta se cierre bruscamente y antes de que pueda volver a tomar aire, su boca regresa a la mía con más urgencia. Sus manos sujetan las mías con fuerza y levanta mis brazos por encima de mi cabeza sin dejar de hacer que estos rocen con la pared. Sonrió triunfal ante la manera que esto me provoca y una de sus manos suj

