EMERY… Cierro los ojos mientras inclino la cabeza hacia el cielo disfrutando de los cálidos rayos del sol. Hace poco he despertado luego del turno de treinta y seis horas que tuve en la clínica luego de que volviéramos de Singapur. Aunque los chicos insistieron que me quedara con ellos, preferí pasar este descanso en la mansión Stein. Cuando me desperté luego de una cuantas horas de sueño, lo primero que vi fue a Oreo, mi gato acostado en la almohada junto a mi cabeza. Lo tome en brazos poniéndolo sobre mi pecho y al hacerlo hubo un detalle que me dejo perpleja. Resaltando sobre su pelaje n***o un collar de cuero en color turquesa. En la parte delantera del collar un dije de platino en forma de corbatín con perlas y diamantes incrustados. Cuando le pregunte a Margot sobre el cambio

