POV. EMILIA —Estoy harto… —murmura. —Fran… —digo, todavía procesándolo—. Era Serrat. Tú… Suspira. Se pasa una mano por el rostro, como si acabara de soltar un peso que llevaba demasiado tiempo cargando. —No estoy enamorado de Serrat —dice—. Creo que nunca lo estuve. Parpadeo. —¿Cómo? Pero… el beso… la boda… —pregunto, completamente descolocada. El mareo vuelve a amenazar—. Fran, yo… —Emilia —me interrumpe, suave pero firme—. Serrat es una mujer narcisista y manipuladora que cree que todo el mundo gira a su alrededor. Incluyéndome. Lo miro. Busco ironía. Arrogancia. Cualquier señal de que esto es una exageración. No la hay. —Entonces… —susurro— ¿por qué todo esto? ¿Por qué regresar? ¿Por qué la boda? Niega con la cabeza. —Porque Serrat quiere lastimar a mi familia. Usar nuestra

