MIEDO Y FELICIDAD

936 Palabras

Nunca me consideré un hombre ansioso. Aprendí desde joven a esperar, a calcular, a no adelantar escenarios que todavía no existen. En los negocios, la ansiedad es una debilidad. En la vida… también lo creí durante mucho tiempo. Hasta ahora. Estoy sentado en el borde de la cama, con los antebrazos apoyados sobre los muslos y las manos entrelazadas con tanta fuerza que los nudillos se me han puesto blancos. El baño está a pocos metros. La puerta cerrada. Del otro lado está Valentina, y siento que todo mi mundo se concentra en ese espacio mínimo que ahora mismo me está vedado. Respiro hondo. Inútil. El corazón me late demasiado rápido, como si quisiera salirse del pecho. No recuerdo la última vez que me sentí así. Ni siquiera cuando firmé mi primer gran contrato. Ni cuando enterré a mis p

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR