Carlos Fontaine. Tengo el corazón apretado. Desde que deje esa caja en la habitación de Emma los nervios y la angustia no me dejan. Miles de sentimientos extraños me rondan el cuerpo constantemente impidiéndome respirar con normalidad. Todo esto es demasiado para ella, lo sé, pero no tengo otra opción por ahora. Necesito que esté segura que es ella quien elige su destino, nuestro destino, y que lo que menos quiero es volver a lastimarla. Lentamente me voy vistiendo con el traje beige que compré para la ocasión y mis dedos no dejan de temblar. Nunca sentí tanto miedo e inseguridad al mismo tiempo. Tengo mucho miedo de perderla, de que decida irse para siempre. Esta sensación ya lo he sentido antes, lo sé, por qué es la misma del día de mi boda fallida con Ana. El día en que todo mi mun