A la mañana siguiente, Wendy despertó antes que el despertador. Durante unos segundos se quedó quieta, observando el techo, intentando recordar por qué sentía emoción dentro de ella, hasta que una sonrisa en su rostro apareció sola. Se giró un poco y vio a Vincent aún dormido, el hombre complicado que siempre parecía llevar el peso del mundo encima, estaba ahí, tranquilo, vulnerable, era simplemente maravilloso poder verlo así. Se levantó despacio para no despertarlo y fue al baño, tomó una ducha caliente y salió envuelta en una toalla, fue a la habitación y Vincent ya estaba despierto. Estaba sentado en la cama, mirando su teléfono, aquella imagen provocó muchas emociones dentro de Wendy. —Buenos días— dijo ella tratando de no sonrojarse, pero la verdad era que Vincent la ponía nervi

